Búnker

Estación 7

Übersichtsplan

En los campos de concentración los prisioneros vivían en constante temor del maltrato y el terror ejercido por la SS. En el otoño de 1933, Theodor Eicke, comandante del campo de concentración de Dachau, emitió el “Reglamento de disciplina y castigos para el campo de prisioneros”, que más tarde sería aplicado en todos los campos. La consecuencia con este reglamento se contaba con un catálogo de medidas que permitía los castigos más severos, incluso la pena de muerte. Pareciera como si con este instrumentario hubiese existido un orden jurídico; en realidad cada miembro de la SS sopesaba él mismo si reportaba a los prisioneros.

 Entre las penas que más se imponían se encuentran el arresto en el búnker, los azotes, colgar al poste y dejar a los prisioneros en posición de firmes durante horas.

 En Dachau había tres bloques de celdas, denominados “búnkers”. Al primero, una construcción improvisada con cinco celdas, se sumó en otoño de 1933 un segundo edificio con 20 celdas en lo que anteriormente fueran los retretes. Con la remodelación del campo en 1937/38, atrás de la intendencia, se construyó una prisión con 136 celdas reemplazó a las dos anteriores.

 El tercer búnker es el único que hoy en día aún se conserva. Forma parte del sitio conmemorativo y, con una breve exposición, ofrece información acerca de la historia de los bloques de celdas en el campo de concentración de Dachau y el destino de sus prisioneros.

 El arresto en el búnker era un método que permitía a la SS encerrar a prisioneros indeseados e incómodos y aislarlos de sus compañeros bajo condiciones más severas, para torturarlos o asesinarlos. El checo Maler Josef Ulc cuenta de sus estancia en el búnker:

 “Me encerraron en una celda oscura y ahí me dejaron dos semanas. Fue terrible, solo en plena oscuridad. Me dejaron sin comer tres días, hasta que por fin al cuarto día me dieron algo de comer. No sabía qué hora era, a veces era para volverse loco. Hablaba sin parar, contaba mis pasos (tenía prohibido sentarme) de 10 a 5.000. Muchas veces, tocaba mi frente con la mano y me preguntaba si todavía estaba cuerdo.”

 Además, en los últimos años de la guerra, se encerró en el búnker a los denominados prisioneros especiales que, en calidad de rehenes, debían recibir mejores condiciones durante el arresto. Uno de estos prisioneros fue Georg Elser, que había cometido un atentado contra Hitler, y que en invierno de 1944/45 fue trasladado del campo de concentración de Sachsenhausen a Dachau, donde poco antes de la liberación fue asesinado por la SS.

 Entre la parte trasera de la intendencia y el bloque de celdas se hallaba el patio del búnker, que también fue usado como sitio de castigo, tortura y ejecuciones.

 Historisches Bild

Vista áerea del búnker. Foto realizada por los aliados a fines de mayo de 1945. El edificio arriba es la intendencia, a la izquierda se ve la Jourhaus

Heutige Ansicht

Antiguo búnker, 2007

Detailansicht

“Calabozos para estar en pie”, dibujo del esloveno Bogdan Borcic. Estas eran pequeñas celdas en el búnker, donde la estancia, después de muy poco tiempo, se volvía un insoportable martirio